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Biografía del Profesor

 
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Thorondor
VALAR (administrador)



VALAR                    (administrador)


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MensajePublicado: Mie Feb 21, 2007 1:53 am    Asunto:  Biografía del Profesor Responder citando

Biografía de JRR TOLKIEN:
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1892 - 3 enero nace John Ronald Reuel Tolkien R.R. Tolkien
Ciudad de Bloemfontein, Sudáfrica.
Arthur Reuel Tolkien padre - muere en 1895
Mabel Suffield madre - muere 1904
Edith Bratt - esposa es la musa para sus libros de poesía y para sus cartas.
1910 ingresa en Oxford estudiando filología inglesa
1916 se casa con Edith y embarca a Francia para combatir como subteniente del 11º batallón de los Lancashire Fusiliers.
1916 noviembre regresa a Inglaterra enfermo de "fiebre de trincheras".

Es en este momento que nace Tolkien, el recreador del mundo. El valor no sólo de su obra, sino de su vida, demostrándo con ellos su forma de salir de los momentos difíciles, no se dio por vencido ante los embates de la vida, la muerte lo toco de cerca y su rebelión fue dar vida al mundo Tolkien. Es el escritor, el recreador no sólo de un mundo, sino de su mundo ante las pérdidas.

Escribe "El Libro de Los Cuentos Perdidos" - mitología que concibió por años, inspirada en viejas leyendas finesas y nórdicas, como el Kalevala y la historia de Kullervo; libro que más tarde se convertiría en "El Silmarillion".

Edición de "Sir Gawain and the Green Knight", traduciéndolo al inglés moderno, llevando a las manos de todo el mundo el libro de caballería más excelso de la literatura inglesa.

1930 Tolkien empieza a escribir "El Hobbit" de una manera simple: en una hoja anota: "En un agujero de la tierra vivía un Hobbit" y ese es el inicio del idioma "élfico", de la mitología para sustentar la historia. ¿Qué o quién es un Hobbit?, el paso siguiente ...

1936 es aceptado "EL Hobbit" para su publicación y en el otoño 1937 es publicado finalmente por "Allen & Unwin".
"El Hobbit" es inicialmente un cuento para niños y es precisamente el hijo del presidente de la editorial el que le dá el banderazo de salida. Su padre le paga un chelín por emitir su juicio ... "es la aventura más emocionante que he leído", y muchos de los lectores de Tolkien coincidimos con él.

En "El Hobbit o Historia de Una Ida y Una Vuelta" - nace Bilbo Bolsón (Baggins), quien se lanza a una emocionante aventura con un grupo de enanos exiliados y Gandalf, en busca del tesoro de los enanos de Erebor, y la restauración del Reino Bajo la Montaña.

Publica en este tiempo: "Egidio, el granjero de Ham"

1954, publica los dos primeros volúmenes de "El Señor de Los Anillos", y un año más tarde, el tercero.

"El Señor de los anillos" es un historia épica que recoge muchos de los aspectos mitológicos del universo creado y vivido por Tolkien años atrás y los evoca a lo largo de las aventuras de los Hobbits y la Comunidad del Anillo como recuerdos de épocas pasadas.

En los siguientes años, publica otras de sus obras, cuentos cortos y algo aislados de su obra primordial:
"Las aventuras de Tom Bombadil" una colección de poemas sobre este enigmático y a su vez divertido personaje
1962, "Árbol y Hoja" incluye el ensayo "Sobre los cuentos de hadas"
1964 el cuento breve "Hoja de Niggle"
"El herrero de Wootton Major"
1967"El Hijo del Herrero"
1971 muere su esposa
1973 - 2 se septiembre muere Tolkien a los 81 años

Sobre su tumba, en el cementerio de Wolvercote en Oxford, hizo grabar los nombres de los dos enamorados que protagonizan su poema de amor: "Beren y Lúthien". Porque Tolkien no sólo escribió fantasía, sino poemas y cartas llenas de esencia humana.

Su hijo menor, Christopher, trabajó para ordenar los escritos inéditos y publicó el libro en el que su padre había trabajado toda su vida, "El Silmarillion", agregando algunos apéndices a "El Señor de los Anillos".
Esta es una pequeña semblanza de su vida, la cuál llenaría tomos y tomos, tantos como escribió él. En realidad Tolkien no ha muerto, vive en cada Hobbit, Elfo, Dragón; habita en nosotros y en los árboles del mundo. Tolkien cumplió a vastedad con la trilogía: "plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo".
A los cuatro años ya sabía leer, su madre se había ocupado de enseñarle, y pronto aprendió a escribir. Tomó clases de piano y desde muy pequeño tenía conocimientos de latín, griego, francés, alemán, galés e inglés antiguo.
En su primera casa en Sarehole, tuvo un mundo donde sembrar las semillas de la fantasía: campos abiertos, bosques, prados, un arroyo que se nutria del agua del río Cole, un molino, cisnes en el estanque; y muy cerca en Hall Green, la tienda donde comprar dulces y encontrarse con chicos de su misma edad. Cuatro años que marcaron el alma de Tolkien y que el mismo comentaba "Cuatro años en la parte más formativa de la vida y en apariencia, la más la larga."
Cuando regreso años más tarde, en 1933, manifestó el dolor de la depredación, del suicidio ecológico a manos del hombre y decía al respecto "Cómo envidio a aquellos que no han visto los paisajes de su niñez sufrir tan violentos y horribles cambios."
Y esta vivencia y dolor lo lleva al "Señor de los Anillos", la oscuridad está contaminada; es su manera de defender el medio natural y lamentar con toda su alma la pérdida de los rincones de su infancia tal como escribe a los editores sobre la posible publicación de un segundo Farmer Giles of Ham "El argumento de la continuación está listo, pero no lo he escrito, y es probable que no lo escriba. El Pequeño Reino ha perdido el corazón, y los bosques y llanuras son aeródromos y campos para practicar el lanzamiento de bombas."
La aracnofobia de Tolkien tuvo lugar por una desagradable sorpresa siendo niño. Un día jugando en el jardín una tarántula lo mordió. Y a partir de ahí un monstruo toma vida para conformar su miedo y sus libros.
Pero el campo le sigue maravillando, una de sus ocupaciones favoritas era plantar árboles. Su padre le enseñó y es algo que Tolkien jamás olvidó. Los cipreses, pinos y cedros fueron en toda su vida sus amigos y los recreó en sus obras. Era un druida, un Hombre Árbol, sus raíces el lenguaje y la hermandad. Sus ramas los hijos, los libros, el amor, pero sobre todo su magia. Su vocación: la vida. Amaba a los árboles porque con ellos compartió mucho tiempo de infancia, les hablaba y los abrazaba. Pasaba horas con las hojas, viéndo las tonalidades deslizándose en una gota de agua.
En el cuento que publicó en 1947 llamado "Árbol y Hoja" es precisamente el árbol el personaje central de la historia. Crabbe comenta al respecto: "El árbol termina por simbolizar el ideal oculto tras la apariencia física de sí mismo. Tolkien ha dado vuelta aquí a la afirmación fenomenológica, y aceptado que existe una realidad independiente sin referencia a la percepción humana. De vez en cuando, sugiere el relato, gracias al árbol tenemos un vislumbre de esa realidad."

Adquirió el gusto por el dibujo y lo mantuvo toda la vida. Lo que dibujaba eran paisajes y árboles; llegó incluso a ilustrar sus obras. Humphrey Carpentier dice al respecto: "Su especialidad era la representación de sus amados árboles, y como Arthur Rackham (cuya obra admiraba), podía dar a las raíces y ramas torcidas una siniestra movilidad que era, al mismo tiempo, absolutamente fiel a la naturaleza." Su vida se asemeja a los árboles, apenas varió los hábitos de su vida; era como los árboles, nacen y mueren en el mismo sitio donde están sus raíces.
La importancia del pasado es para Tolkien una constante en sus obras de creación; es del pasado que se nutren los visionarios que como Tolkien vive en el presente pero sin que necesariamente estén atrapados con las noticias diarias. Ronald escribe en y para el futuro pero siempre en en cobijo del pasado. Tolkien es además un observador de la vida, cada detalle nos lo muestra en sus libros. Él sabía de vida y muerte que también es la constante en su obra, en cada aventura, en cada vuelta está el peligro latente de morir; y sin embargo en sus libros, siendo el dios creador de estos personajes, puede desaparecerlos o no; o volverlos a la vida por la letra.
Por otro lado, Tolkien prefirió desde pequeño la lectura de cuentos, mitologías sobre lecturas cotidianas; dedicó a lo largo de su vida muy poco tiempo a leer el periódico; porque consideraba que era algo verdaderamente intrascendente. Las noticias cambian rápidamente, lo que hoy llama la atención, mañana está en el olvido. Sin embargo los mitos, las fantasías, los elfos, hadas, dragones son la constante; nunca pasan de moda. En un comentario de Tolkien se refleja lo que sentía alrededor de ésto: "¿Por qué habría de despreciarse a un hombre si, hallándose en prisión, trata de escapar e ir a casa, o, de no poderlo hacer, porque piense en y hable de temas que no sean sus carceleros y los muros de la prisión?"
A lo largo de su vida Tolkien perteneció y formó él mismo sociedades de varones, cuyos gustos y preferencias coincidian, hermandades que llevan la sabiduría de un hombre que observaba al mundo y lo recreaba. Para ser amigos, perteneces a una sociedad o a una hermandad es necesario tener metas en común, metas creativas, sostener entonces con eso el aprendizaje mutuo en la libertad de compartir lo mejor del ser humano: talento, visión y creación.
Estudiando en Oxford fundó los "Apolausticks", donde además de leer ensayos y sostener debates, compartían la apreciación de la comida. Participó también en reuniones de los "Coalbiters", donde leían sagas islandesas y entonaban ruidosas canciones. Así también con los "Inklíngs" se reunía para leer y criticar sus propios poemas.
Sociedades en las que abundaba la cerveza, el humo de las pipas y el gusto por el crepitar de la chimenea, y esto creaba una atmósfera cálida, que Tolkien supo después compartir con nosotros en sus fantasías.
Como lector de inglés en la Universidad de Leeds, fundó con E. V. Gordon, colega suyo, el "Club Viking" para estudiantes, con quiénes se reunían para beber una buena cerveza, fumar el mejor tabaco y deleitarse con la lectura de sagas en noruego antiguo.
Pero la hermandad más querida, la que lo empujo a publicar y formarse en la literatura y fue el «Tea Club and Barrovian Society». Esta sociedad empezó de una manera espontánea y el final repentino -cuando dos de sus miembros, Gilson y Smith, murieron en las trincheras en la Primera Guerra Mundial-, hace que Tolkien la guarde en su corazón.
Gilson era talentoso en el dibujo, y Smith experto en literatura inglesa y en especial poesía. Formaban junto con Wiseman y Tolkien una sociedad sui generis, una mezcla de talentos: música, dibujo, lenguas germánicas y filología. Así que se reunian y Tolkien disfrutaba leyendo a sus amigos literatura nórdica. Esto despierta en Tolkien la sensibilidad para los sonidos de los diferentes lenguajes; el compartir con ellos le hace desarrollar más los conocimientos de estructura del lenguaje y lo familiariza con laas mitologías de las lenguas.
En esta época es su maestro R. W. Reynold quién le enseña el camino hacia la literatura inglesa, y es en este momento que escribe poesías. Tiene 18 años, y le gustan los cuentos de hadas y los elfos, y esta es una traducción uno de sus poemas:
"Venid a cantar,
cosas ligeras como hadas brincando alegres,
como visiones,
como brillantes reflejos de alegría,
hechas sólo de luz,
despreocupadas del pasar,
sobre esta alfombra verde y marrón;
y no os vayáis.
¡Oh, venid a mí, espíritus del bosque!.
¡Oh, venid a mí,
cantad para mí antes de desvaneceros!

Es el bosque, son las hadas, es la luz; Tolkien se nutre de metáforas que lo harán dar a luz los libros que disfrutamos.
El amor está presente para Tolkien en los brazos de Edith. Aunque había cosas que vivían de distinta manera, como la religión, eso no impide que se casen. Tolkien le escribe a Edith "Creo también firmemente que ninguna reserva o temor mundano deben apartarnos de seguir sin vacilación la luz". Es la luz siempre la que ve y la que lo ilumina, es su inspiración, su ángel.
Se conservaron pocas cartas escritas por Tolkien a Edith durante su época de novios y esta es una de octubre de 1914, donde Tolkien le ofrecía una disculpaba por no haberle escrito antes:

"Estaba bastante sorprendido por tu nota del sábado por la mañana y bastante preocupado porque sabía que mi carta debería haber llegado antes que la tuya. Escribes cartas espléndidas, pequeña; pensarás que soy un cerdo. Parece que hace siglos que te escribí. he estado ocupado este fin de semana.
Tenía un ensayo, como te dije, pero no pude terminar Shakespeare.
Fui a St. Aloysius para oír Misa Mayor -y disfruté un rato-; hace como siglos desde que oí una por el Padre Francis cuando estuve en el Oratorio la pasada semana.
Tuve una interesante charla sobre la balada finlandesa 'Kálevalá'. Entre otros trabajos estoy tratando de convertir una de las historias -que es realmente una gran historia y de lo más trágica-, en una pequeña historía en la línea de los romances de Morris.
Tengo que ir a la librería ahora y buscar algunos libros.
Otra de las cartas es del 26 de noviembre de 1915 refiriéndose al poema que escribe:
"He escrito una copia a lápiz de Kortirion. Espero que quieras enviársela a la T. C-B. S. Quiero enviarles algo: les envío todas las cartas largas. Empezaré una cuidadosa copia a tinta ahora para ti, pequeña, y te la enviaré mañana por la noche, puesto que no pienso tener más que una copia mecanografiada (tan larga es).
Pensándolo mejor te envío la copia a lápiz y tendré a la T. C. B. S. esperando a que pueda hacer otra."
Edith es la fuerza que lo impulsa a retomar sus creencias de una manera más piadosa, el buen amor hace que él tome muy en serio sus exámenes para obtener el grado de Clásicos. Tolkien demuestra su perseverancia y cabalidad al lograr honores de Segunda Clase. Al conseguir un trabajo de escritor prácticamente sin errores en su especialidad: Filología Comparada.
Tolkien, orienta todos los esfuerzos a seguir una carrera académica, en la Escuela de Inglés, por consejo del Rector del "Exeter College", doctor Farnell.
En la Escuela de Inglés, Tolkien comenzó su especialidad de lingüística, bajo la tutoría de Sisam, Se interesó en particular por estudiar del dialecto de West Midland, por ser la lengua que hablaron sus antepasados, y la lectura de algunos libros en inglés antiguo: el "Crist de Cynewulf", conjunto de poemas religiosos:
¡Salve Earendel!, el más brillante de los ángeles
enviado a los hombres sobre la media tierra.
Tolkien descubre el significado de "Earendel": "Luz brillante, rayo.". Investiga con afán, es una estrella, la estrella del alba, es Venus, es sólo una metáfora de Juan Bautista?. Y el mismo Tolkien habla de este hecho que marco su vida en un despertar hacia las palabras, hacía lugares remotos guiado por la luz: "Sentí una curiosa excitación, como si saliendo de un sueño, algo se agitara en mí. Detrás de aquellas palabras había algo muy remoto, raro y hermoso, si podía asirlo, algo que estaba mucho más allá del antiguo inglés."
En este punto descubre los mitos y leyendas de Islandia: las sagas, encuentra los hechos de los hombres y dioses, la creación del cosmos y su destino: "cuando los antiguos dioses se desvanecen son reemplazados por el cristianismo."
Comparten Edith y él la luz de diferentes maneras, pero es en este punto que se reúnen sus líneas. Ella comulga porque "es una felicidad maravillosa".
Ronald es un ávido lector, se nutre de descritos, detalles, de paisajes imaginarios, de situaciones en un tiempo y espacio vagos; todo ésto lo aplica en la recreación de sus obras.
A Tolkien le gusta viajar, pero tampoco es un viajero incansable, sólo lo necesario para llenarse de paisajes y alimentar sus fantasías. Recorre a caballo los campos de Kent. Escala los riscos y plasma en dibujos los paisajes. Sin embargo, la muerte lo sigue de cerca; como en sus obras, la oscuridad está al acecho. En este viaje, en un accidente muere una de sus tías.
Pero Tolkien, como un buen árbol tiende raíces a la vida; le gusta caminar por la orilla de la costa en la península de Lizar y le escribe a Edith: "Fuimos por el páramo hasta la parte superior de los riscos de Kynance Cove. Nada que te diga en una carta puede comunicar esa visión. El sol te golpea y la enorme marea del Atlántico rompe y estalla contra las rocas y los arrecifes. El mar ha labrado en los farallones extraños tubos de órgano que producen sonidos de trompetas o lanzan espuma como ballenas, y en todas partes se ven rocas negras y rojas y espuma blanca contra el violeta y el verde transparente del mar."}
La guerra está a la puerta, Tolkien se encontraba escribiendo un poema "The Voyage of Earndel the Evening Star", inspirado en el "Crist de CynewuIf"; es el fin del verano en Nottinghanishire, cuando estallaba la Primera Guerra Mundial.
Regresa a Oxford y encuentra la manera de entrenarse para el ejército sin abandonar sus estudios; posterga lo más que puede el ser alistado. Ahí llega su amigo G. B. Smith, de la "T. C. B. S.". Tolkien está inmerso en la poesía; escribe mientras su pipa despide anillos de humo. Pero la muerte, en su caballo galopaba, mientras Tolkien escribía de una manera desesperada, como si el tiempo se agotara.
Quizás Tolkien intuía que la guerra cambiaría su manera de contemplar el mundo; su mundo no sería el mismo; la guerra cegaría ilusiones; pero Tolkien jamás perdió la fe.
Escribe en ese momento uno de sus poemas en un canto al amor que ha brotado de Edith y él:

¡Mira!,
somos jóvenes
y sin embargo hemos sido
como corazones plantados en el gran Sol del amor tanto tiempo
- así como dos bellos árboles
que en el bosque o en un prado abierto
se alzan por completo entrelazados
y respiran los aires y absorben la luz misma juntos-
que nos hemos vuelto uno,
profundamente enraizado en el suelo de la Vida
y enredado en la dulce hierba.
Sin embargo no pierde de vista el escribir sobre hadas, elfos, dragones y gnomos. Edith disfruta en particular cuando escribe de: "la primavera y las flores y los árboles y la gente pequeña como los elfos".
Tolkien se refiere a los poemas que escribe en la lengua inventada por él, basada en el finlandés y al que él se refería como: "mi disparatado lenguaje de hadas". Así de sencillo, decidió que ese era el idioma que hablaban las hadas y los elfos.
Ronald es destinado con el grado de subteniente, al 139 batallón de los Lancashíre Fusiliers. G.; su amigo Smith estaba en el batallón 192 del mismo cuerpo.
En Bedford vivió en una casa con algunos otros oficiales que, como él, recibían instrucción. De vez en cuando podía reunirse con Edith, en Warwick. Luego, durante las semanas siguientes, su batallón fue de un campamento a otro. Tolkien escribe sobre esta época "los caballeros son inexistentes" y "son muy raros los seres humanos."
A principio del año siguiente, finalmente consiguió que le encomendaran a una tarea que tiene más que ver con él y sus conocimientos; se especializó en señales. Aprendió todo respecto de: palabras, mensajes y códigos; señalización con discos y banderas; transmisión de mensajes por medio de lámpara y heliógrafo; empleo de bengalas y teléfonos de campaña, y utilización de palomas mensajeras.
Tiene ya la fecha de embarque a la guerra, así que decide casarse con Edith. Sus medios económicos son modestos pero con la bendición del Padre Francis, Tolkien arregla la boda.
Para lograr estar juntos, Edith tiene que superar pruebas, al aceptar cambiar de religión es lo más importante. Edith le habla de su condición de hija ¡legítima. Ronald no prestó demasiada importancia a este hecho; le aconsejó olvidarlo "y dejarlo en las manos de Dios". Es así donde Tolkien manifiesta su fe y y amor. Esas cosas no le son importantes; Edith es su compañera lo demás está en manos de Dios.
El Padre Murphy los casó en Warwick el miércoles 22 de marzo de 1916. Warwick, con sus árboles melancólicos, su colina plateada y su castillo ruinoso, era el escenario ideal para un encuentro romántico. La pareja dio un paseo en bote por el río Avon y fueron a la bendición en el templo católico, "de donde salimos serenos y felices, porque era la primera vez que podíamos ir juntos a una iglesia". Ronald y Edith están unidos no sólo por el amor, sino por la fe. Su matrimonio no fue fácil, Tolkien inmerso en las fantasías chocaba con el mundo real, pero Edith y él concilian estas coas, vencen con amor y entrega, ceden, son generosos el uno para el otro. Tolkien es un hombre afortunado, pero no de una manera gratuita; Tolkien creía que las cosas se podían siempre mejorar, que la luz despejaba las sombras y eso no sólo es una convicción constante en su obra, es un hecho de vida.
Su vida no fue un cuento de hadas "se casarón y vivieron feliz para siempre jamás"; pertenecian a mundos distintos, eran diferentes. Ella no entendía la pasión de él por los libros, el lenguaje y los sonidos. Él no entendía el mundo doméstido de ella. Y es por ésto que su historia de amor es muy romántica; pero no con un romanticismo absurdo del principe y la cenicienta. Sus caminos transcurren paralelos, no coinciden en muchas cosas, pero se reúnen quizás en la "Tierra Media" para vivir su amor de una manera constante.
Tolkien va a la guerra y estando en un campamento se entera de la muerte de su amigo Gilson, y le escribe a Smith que es el portador de la mala noticia: "En este momento, no me siento parte de un cuerpo completo". Y respecto a la muerte dice:
"Fui al bosque -estamos en el campamento otra vez desde nuestra segunda incursión a las trincheras en la misma zona que cuando te vi- la noche pasada y también la noche anterior y me senté y pensé: No puedo salir de la conclusión de que es erróneo confundir la grandeza que Rob ha ganado con la grandeza que él mismo deseó. Él mismo sabría que yo estoy siendo completamente sincero y no estoy en ninguna manera faltando en mi amor por él -que solamente compruebo ahora, más y más cada día, que él se ha ido de los cuatro- cuando digo que ahora creo que si la grandeza que nosotros tres encontramos ciertamente (Y significa más que felicidad o nobleza solamente) es realmente toda la T. C. B. S., entonces la muerte de uno de sus miembros no significa su desaparición. Dios sabe que esto no suena arrogante -me siento suficientemente humilde en verdad e inmensamente pobre ahora---. La grandeza que quiero decir era esa de ser instrumento en las manos de Dios -un motor, un ejecutor, incluso un indicador de grandes cosas, un precursor al menos de grandes acontecimientos-.
La grandeza que Rob ha representado no es de ningún modo pequeña -por grandeza quiero decir la esperanza para todos nosotros de los mismos dones de coraje y sacrificio- pero es de una clase diferente. Su grandeza, en otras palabras, es ahora un asunto personal nuestro -de una clase como para hacernos recordar el 1 de julio como un día especial para todos los años que Dios nos pueda conceder- pero sólo atañe a la T. C. B. S. en ese preciso aspecto que quizá -es posible- era el único que Rob realmente sintió. Lo que quiero decir, y pienso que Chris quiere decir, y estoy seguro también que tú quieres decir, era que la T. C. B. S. había sido grande como una hoguera -ciertamente como un cuerpo si no únicamente- que estaba destinada a encender una nueva luz, o, lo que es la misma cosa, reencender una vieja luz en el mundo; que la T. C. B. S. estaba destinada a testificar por Dios y la Verdad en una manera más directa incluso que entregando sus distintas vidas en la guerra.
En este sentido mi principal impresión es que algo se ha roto. Siento justo lo mismo que vosotros -mas cerca si acaso y mucho más- que estoy hambriento y solo desde luego -pero no me siento un miembro de un cuerpo completo ahora. Honestamente siento que la T. C. B. S. ha terminado- pero no estoy del todo seguro que esto no es un sentimiento inestable que se desvanecerá como por arte de magia quizá cuando nosotros volvamos a reunirnos. Me siento un mero individuo en el presente con sentimientos más intensos que las ideas pero muy impotentes.
Desde luego la T. C. B. S. puede haber sido todo lo que representamos y su trabajo al final sería hecho por tres o dos o un superviviente y la parte de los otros sería comprendida por Dios en esa inspiración que nosotros sabemos que nos comunicamos unos a otros. A esto apunta ahora mis esperanzas, y ruego a Dios que la gente escogida para sobrellevar la T. C. B. S. no sea menos que nosotros tres...
Sigo sin embargo pensando en ello -aparte de mis personales cualidades- porque no puedo abandonar todavía la esperanza y ambiciones (intangibles y neblinosas lo sé) que se concretaron por primera vez en el concilio de Londres. Ese concilio fue como sabes acompañado en mi propio caso con mi búsqueda de puertas abiertas a mi inspiración: Yo siempre he creído en la inspiración que incluso unas pocas horas nos trajo todo a nosotros cuatro.
Ahí está -me he sentado solamente y tratado de decirte lo que pienso. He hecho que suene muy frío y distante- y si es incoherente es debido a que está siendo escrito en diferentes sitios entre el ruido de una muy aburrida compañía.
Envíalo a Chris si piensas así. No sé cuál va a ser nuestro próximo movimiento. Los rumores denuncian que todo puede ser posible en esta guerra. Desearía saber dónde estás. Haré indagaciones desde luego.
Podría escribirte una carta más larga pero tengo mucho trabajo.
Escríbeme.
John Ronald
Tolkien regresa a casa enfermo de la "fiebre de trincheras".
Lo que intuía antes de ir al frente, es realidad. La guerra ha modificado el rostro de la vida, de una manera más contundente. La guerra le arrebató a Tolkien a dos de sus mejores amigos y socios de la T. C. B. S. -R. Q. Gilson y Geoffrey Smith-. La desaparición del "Tea Club and Barrovian Society" marcó la desaparición de su fuente de inspiración poética para dar paso a la fantasía poética.
Smith, le escribió lo siguiente:"Mi mayor consuelo es que si esta noche me voy por los imbomales -salgo en misión dentro de unos minutos- todavía quedarán miembros de la gran T. C. B. S. para anunciar lo que yo soñaba y en lo que todos concordábamos. Estoy seguro de que la muerte de uno de sus miembros no puede disolver la T. C. B. S. La muerte puede hacernos repulsivos o impotentes como individuos, pero no puede poner fin a los cuatro inmortales. Es un descubrimiento que comunicaré a Rob antes de salir esta noche. Y díselo también a Christopher. Que Dios te bendiga, querido John Ronald, y que digas las cosas que yo intentaba decir cuando yo no esté para decirlas, sí ésa es mi suerte."
Y Tolkien las dice, pero de otra manera, en otros lenguajes, con un mensaje intenso de vida, de amor y esperanza. A pesar de todo, el bien triunfará sobre el mal.
Ronald sabe desde hace años que la actividad más humana y divina es la de crear; en particular, la creación artística, porque es una unión directa con el Creador, había dicho tiempo antes al respecto: "Hacemos a nuestra medida y a nuestra manera derivativa, porque nos hacen: y no sólo nos hacen, sino que nos hacen a imagen y semejanza de un Hacedor." En cuanto a las historias:, "crecen como semillas en la oscuridad, alimentándose del humus de la mente: todo lo que se ha visto o pensado o leído, y que fue olvidado hace tiempo... La materia de mi humus, es principal y evidente, materia língüística.".
Todas estas conversaciones anteriores están listas para ser puestas en marcha, lo que el llamaba la "subcreación". Tolkien decía: "Lo que ocurre en realidad es que el hacedor de narraciones se pone a prueba como "subcreador". Construye un Mundo Secundario al cual otra mente puede acceder. Lo que relata es "verdad" en su interior; se ajusta a las leyes de ese mundo. Por lo tanto uno lo cree, cuando está, por así decirlo, dentro de él. En el momento en que aparece la duda, se rompe el hechizo; la magia, o mejor dicho, el arte ha fracasado. Y uno retorna al Mundo Primario, mirando desde fuera el pequeño y abortivo Mundo Secundario. En este sentido, "todo escritor que construye un Mundo Secundario desea en alguna medida ser un verdadero creador, o espera capturar la realidad; espera que la cualidad peculiar de ese Mundo Secundario (cuando no todos los detalles) deriven de la realidad, o fluyan hacia ella". Ésta es una cualidad específicamente cristiana, puesto que: "El cristiano llega a comprender que todas sus inclinaciones y facultades tienen un propósito, que se puede redimir. Tan grande es la generosidad que ha recibido que tal vez pueda atreverse a suponer que, en la Fantasía, quizá logre ayudar de verdad a la prosperidad y al enriquecimiento múltiple de la Creación.
La razón de la subcreación, no obstante, requiere coherencia. Si el subcreador por ejemplo ha decidido que su mundo es plano y no esférico como el nuestro, debe ajustar entonces todas las leyes físicas a ese Mundo Secundario. Dará otra explicación distinta a la apariencia de los astros, el día y la noche y las estaciones, etc. Es decir, organizará su mundo de forma que tenga su propia consistencia interna. El lector no debe advertir que las leyes naturales se suspenden o se imponen de manera arbitraria. Las obras en las cuales el autor ha conseguido una subcreación auténtica, como un Mundo Secundario, son supremas entre las de su género, porque ofrecen al lector fantasía, recuperación, escape y consolación. La fantasía, dice Tolkien, comprende el arte subcreador en sí como una cualidad de alejamiento y admiración en la expresión"."
Tolkien con todo esto que ha pensado por años, no sólo ha vuelto al hogar, al sitio físico, está de regreso al "hogar de la visión clara; a sus sueños de niño, al momento del consuelo de un final feliz".
De alguna manera, todas estas cualidades están presentes en el primer bosquejo que hizo Tolkien de su mitología, recogido en "El libro de los cuentos perdidos". Eriol, nombre que significa "uno que sueña solo", llega a una tierra desconocida y oye una serie de relatos.
Los cuentos tienen una resonancia remota, extraña, y al mismo tiempo familiar; los cuentos se van contando solos. Sin embargo no son fácilmente comprendidos porque están enmarcados en su pasión: la lingüística.
Tolkien, como creativo dejaba partes de su obra inconclusas. Esto podía deberse a la imposibilidad de completar una obra tan ambiciosa como se había propuesto, pero también a la certidumbre de que su mundo inventado, Mundo Secundario o subcreación, se desvanecería en cuanto estuviera terminado. "Estas criaturas -le había dicho Christopher Wiseman acerca de los elfos de sus poemas inciales- están vivas para ti porque aún las estás creando. Cuando hayas terminado de crearlas estarán tan muertas, para ti, como los átomos que componen nuestro alimento viviente." Y Tolkien no quería su muerte, Tolkien era un dador de vida.
"En el principio estaba el Verbo", dice el Evangelio de San Juan. Y El Silmarillion: "En el principio estaba Eru, el único, que en Arda es llamado lfúvatar." Encontramos, igual que en la Biblia, un Génesis, la desobediencia, la caída, la Redención y el Apocalipsis, pero con una concepción humana e imaginaria del pasado y una nueva mitología de los espacios sin tiempo, dentro de la historia, en una tierra que es la nuestra. La Guerra del Anillo es una lucha por el poder y el control. La concepción del mal, como una fuerza con esencia propia, el dolor ante las pérdidas, los infortunios; la muerte de los árboles de algunos personajes, el amor, el sacrificio, la renuncia a la eternidad para vivir un momento, pero en plenitud; sin renunciar a la esencia del bien.
La obra de Tolkien está marcada dentro del género de fantasía, pero también tiene un mundo de fe y piedad alrededor. Sus personajes de luz marcan la razón humana; son pasivos, agresivos; el ying y el yang, masculino y femenino.
Cualidades y valores morales pertenecen a la aceptación de participar en la misión de los anillos, no sólo por ellos mismos, sino para el resto de las razas, para ser la mano que logra la hazaña, pero reuniendo la fuerza de todos los habitantes del mundo Tolkien. Por eso esta mezcla esencial en la obra de Ronald nos deja ver que no todo es luz y no todo es oscuridad; las tinieblas tienen luz y la luz participa de la parte oscura. Los personajes no son perfectos, navegan entre los errores y muchas veces la culpa. Como dije, no son perfectos, pero intentan ser perfectibles en el cumplimiento de la misión. Son héroes y son mejores a pesar de ellos mismos. Los héroes se forjan en el día a día, venciendo sus temores y aquí un comentario que lo dice con claridad: "Traté de encontrar un héroe, pero los guerreros están ocupados peleándose entre sí en tierras distantes, y en estos alrededores escasean los héroes o simplemente no se les encuentra», se disculpa Gandalf a los enanos por la elección de Bilbo.
Tolkien es integro, siempre deja que la esperanza habite el hogar del libre albedrío en el momento de la redención para llegar a la purificación y la gracia. Al triunfo de la luz sobre la oscuridad.
Poco a poco Tolkien completaba los relatos que faltaban: la Creación, el robo de los Silmarilis. Pero cuando estaba a punto de terminarlos, volvía a reescribir de nuevo. Aumentaba los detalles de la historia, recreaba perfeccionando a cada momento. Nunca dejo de hacerlo; hacía y deshacía; tejia y destejia la trama. Eso es lo que hace un creador, la cosmoginía nunca está completa, porque se va completándo en libre albedrío a sí misma.
Tolkien decía: "Si vas a escribir una historia complicada debes hacer un mapa, de otro modo, jamás lo podrás hacer después"-. Pero él iba más allá, hacia cálculos complejos de tiempos y distancias, fechas, días, horas. Las completaba con datos meteorológicos; detalles de la dirección del viento, las fases de la luna. Tolkien era un escritor que nunca dejo de investigar la manera de inyectar vida a sus creaciones. Cada detalle podía marcar el viraje de la historia, por eso escribía y reescribía.
Katharyn F. Crabbe, refiere sobre Tolkien: "La destrucción del paisaje y la tierra, fuente misma de la vida, son la manifestación más dramática del mal. La fertilidad cultivada del Shire, con sus jardines de flores -"bocas de dragón y girasoles y capuchinas trepando por los muros de hierba y asomándose a las ventanas redondas"-, sus prados y setos, contrastan con la belleza silvestre de Ithilien, «el jardín de Gondor, hoy desolado» que, al "sólo estar por unos años bajo el dominio del Señor de la Oscuridad; no había caído del todo en decadencia"; el contraste es mayor sin embargo, con las tierras que han estado por largo tiempo bajo su poder: las Tierras Pardas cercanas a la frontera hoy arruinadas; "largos taludes informes se extienden hacia el cielo; parecen pardos y agostados, como si los hubiera tocado el fuego sin dejar hoja alguna viviente: una tierra baldía, hostil, incluso sin árbol roto alguno o alguna piedra osada que alivie el vacío. La degradación del paisaje llega al extremo cerca de Mordor, cuando, al norte de la Puerta Negra, "los jadeantes estanques se ahogaban con la ceniza y el reptante lodo, enfermizantes blancos y grises, como si las montañas hubieran vomitado la inmundicia de sus entrañas en las tierras de alrededor". El infierno se prolonga luego en las Ranuras de Gorgoroth, que Frodo y Sam cruzan en su intinerario hasta el Monte Predestinación: "lo que a la distancia había parecido una planicie extensa y sin rasgos sobresalientes, estaba de hecho fragmentada y revuelta. A decir verdad, toda la superficie de las Llanuras de Gorgoroth estaba llena de grandes hoyos, como si siendo todavía un yermo de barro líquido, hubiera sido golpeada por una lluvia de fragmentos y grandes piedras. Los mayores de aquellos agujeros estaban rodeados por costurones de roca fragmentada, y de ellos partían en todas direcciones amplias fisuras."
Ni el mismo Tolkien sabía bien a bien cuál era la última versión de sus manuscritos. Stanley Unwin escribió lo siguiente: "El Silmarillion contiene material maravilloso de sobra; en realidad, más que un libro en sí mismo, es una mina que puede ser aprovechada para escribir posteriormente más libros." Pero también es la razón de que algunos críticos señalaran que "El Silmarillion", carecía de unidad, de tono y de estilo, ya que el número de personajes resultaba sencillamente abrumador, de modo que con ser el trabajo más ambicioso de Tolkien, era el menos logrado."
Pero qué saben los críticos que no son los recreadores de un universo, "El Silmarillion" es el material, el hilo con que se teje y conduce la creación de la obra total de Tolkien; es la parte donde recae el caos y así se logra el orden de la palabra para darnos la fantasía verdadera de Tolkien. Tolkien comparte con los lectores el crecimiento cabal de los personajes, no sabe en que terminará con exactitud cada relato, cada personaje se va inventando a sí mismo; y eso lo transmite con claridad cuando se van pasando las hojas. Es una sorpresa cada parte, porque depende de la naturaleza, personalidad de cada uno para conjuntar el carácter y el descenlace. Para ser un héroe es necesario tener miedo; percibir la visión de vencerlo, tener corazón, ser generoso y reunir coraje para dar un paso al frente y saber que es el amor a la vida de los demás, de los semejantes lo que les dará el impulso para pasar por todas las pruebas.
Los participantes en la misión, no quieren ser héroes, son guerreros con cualidades espírituales; reúnen como las hermandades de Tolkien, cualidades que separadas no sirven de mucho, pero juntas hacen que la conforme avanzan en la persecusión de su meta: la destrucción del anillo, vayan adquiriéndo conocimientos, sabiduría, compasión y que se incremente la unión de cada uno, para hacer precisamente el paso alquímico, acercarse cada vez más a la luz del conocimiento, sin dejar de estar concientes de sus limitaciones y carencias. Son capaces así de fortalecerse de tal manera, que sigan adelante cuando casi no hay esperanzas. La voluntad de conseguir su meta los lleva al sacrificio, para proteger la vida de las razas. Cuando están en peligro alguno renuncia a algo para conservar el todo. Crabbe es claro en ésto: "Esos hombres son héroes que sienten miedo, lo aceptan y a pesar de él hacen lo que deben hacer." El pecado "no está en perder la esperanza, sino en permitir que la desesperación inmovilice". En lugar de ceder al miedo o a la desesperación o entregarse a ellos, los héroes avanzan continuamente. "Debemos arreglárnoslas sin esperanza", dice Aragorn. "Pero incluso mientras la esperanza moría en Sam, o parecía morir, se convirtió en una nueva fuerza."
Y es en todo ésto donde Tolkien recrea sus pérdidas. Dice Crabbe también: "La respuesta cristiana a la muerte inevitable del ser humano se basa en la idea de una vida después de la muerte. La batalla entre el bien y el mal que se da en este mundo sólo presagia la gran batalla tras concluir el mundo, cuando se decidirá finalmente la victoria o la derrota. Como la vida fisíca del hombre es transitoria, puede terminar; pero el espíritu del hombre es inmortal. Incluso el Apocalipsis es un preludio a la batalla decisiva, pues el final del mundo es parte del diseño de ese mundo.
Randel Helms, interpreta el sentimiento de Tolkien; "Desde el fin del medievo hasta la primera explosión atómica (para ser lo más precisos posible) nuestras más profundas necesidades espirituales han sido fáusticas, y han dirigido nuestras energías espirituales y sentimentales hacia la búsqueda sin fin del saber y del poder sobre la naturaleza, sobre nuestro mundo. Nos hemos convertido en émulos de Saurón (el héroe maléfico de El Señor de los Anillos); podemos dominar la naturaleza, pero descubrimos al mismo tiempo que cada intervención sobre la naturaleza corrompe y contamina. Como Saurón, podemos oscurecer el cielo, arruinar la vegetación, pervertir y dominar el espíritu de los hombres; y como Saurón, permanecemos prisioneros de nuestras mismas apropiaciones, incapaces de percibir una alternativa a la expansión y a nuestro poder corruptor. Se ha hecho poco a poco evidente, de todas maneras, que será necesaria una vía diferente, si la humanidad quiere sobrevivir, y Tolkien no es el último de los espíritus brillantes que nos sugiere este camino: retornar a la vida simple, repudiar el deseo de dominar y, en consecuencia, de contaminar la naturaleza, someterse de nuevo a su ritmo. Es lo que sostienen aquellos que comparten el punto de vista de Frodo; en otros términos, los Hobbit son para Tolkien el símbolo de una aspiración antifáustica. Frodo posee el anillo, símbolo del poder corruptor, pero no desea otra cosa que deshacerse de él. Incluso corriendo el riesgo de que el anillo caiga en las ennegrecidas manos de Saurón, el Hobbit debe intentar destruir esa fuente y símbolo del deseo fáustico de potencia y de saber, porque solamente con ello podrá volver la paz al viejo y buen país de Tolkien, la Contea, país tranquilo, regulado únicamente por la alteración de las estaciones."
"El Silmarillion" es el génesis, el diluvio que nutre a Tolkien. Por eso él no podía matarlo, lo necesitaba para que la obra subsistiera. Y era más que eso, Tolkien es publicado más a su muerte que en vida.
La Leyenda de Tolkien empezó con ese primer niño que leyó El Hobbit, y se extendió de voz a voz, su vida se reescribirá de mil maneras, es el mundo que nos habita, según Tolkien y en ese mundo, habitamos.


Obras Literarias de J.R.R. Tolkien
1925 SIR GAWAIN Y EL CABALLERO VERDE
1937 EL HOBBIT
1949 EGIDIO, EL GRANJERO DE HAM
1954 EL SEÑOR DE LOS ANILLOS I y II
1955 EL SEÑOR DE LOS ANILLOS III
1962 THE ADVENTURES OF TOM BOMBADIL
1964 TREE AND LEAF
1967 EL HERRERO DE WOOTTON MAJOR
1967 THE ROAD GOES EVER ON
Publicaciones Póstumas:

1976 THE FATHER CHRISTMAS LETTERS
1977 EL SILMARILLION
1980 CUENTOS INCONCLUSOS DE NÚMENOR Y LA TIERRA MEDIA
1981 THE LETTERS OF J. R. R. TOLKIEN
1982 MR. BLISS
1983 THE MONSTERS AND THE CRITICS AND OTHER ESSAYS. THE HISTORY OF MIDDLEEARTH: THE BOOK OF LOST TALES
1984 THE HISTORY OF MIDDLEEARTH: THE BOOK OF LOST TALESPART TWO
1985 THE HISTORY OF MIDDLEEARTH: THE LAYS OF BELERIAND
1986 THE HISTORY OF MIDDLEEARTH: THE SHAPING OF MIDDLEEARTH
1987 THE HISTORY OF MIDDLEEARTH: THE LOST ROAD AND OTHER WRITINGS
1988 THE HISTORY OF MIDDLEEARTH: THE RETURN OF THE SHADOW
1989 THE HISTORY OF MIDDLEEARTH: THE TREASON OF ISENGARD
1989 THE HISTORY OF MIDDLEEARTH: THE WAR OF THE RING

"El corazón del hombre no se compone de mentiras,
sino que extrae cierta sapiencia del único sabio y aún lo recuerda.
Aunque ahora, hace tiempo, desterrado,
el hombre no está totalmente perdido, totalmente cambiado,
Desgraciado quizá, pero no destronado,
conserva los harapos del señorio que tuvo alguna vez:
el hombre, Subcreador, luz refractada
a través de quién se astilla a partir del puro Blanco
en muchos matices e incesantemente se combina
en formas vivas que van de mente a mente.
Aunque hemos llenado todas las grietas del mundo
con Elfos y Duendes; aunque hemos osado construir
con luz y oscuridad dioses y sus casas,
y sembrado la simiente del dragón
-era nuestro derecho, usado o abusado-.
Este derecho no ha cesado:
Hacemos aún por la Ley en la que estamos hechos..."
Tolkien

_________________

DESFIGURADOR DEL VALA MALIGNO, RESCATADOR DE ELFOS COLGADOS DE CADENAS, TRANSPORTADOR DE HUMANOS HACIA CIUDADES ESCONDIDAS, RESCATADOR DE HÉROES MANCOS, ASESINO DE DRAGONES...

También conocido como EL PROFECCHORE DE VAMPIRE
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